
Profesor: ¿Cómo te hubiera gustado aprender cuando eras niño?
¿Cómo crees que a tus estudiantes les gustaría que les enseñaras hoy?
Latinoamérica, Chile, año 2009.
3.574.419 niños matriculados en las escuelas
111 mil jóvenes ingresando a las Facultades de pedagogía.
Wikis, blogs, redes sociales, laptops, netbooks, celulares, audio, video, colaboración e información circulando en la red.
Y aún muchos escolares chilenos no acceden a las tecnologías, ya sea por brechas económicas o geográficas. Mientras 3 de cada 4 personas de los hogares más ricos tienen un computador, sólo 1 de 4 personas de los hogares más pobres accede a un aparato de estos.
Esa es la realidad. No hay otra.
Y la pregunta está dando bote:
¿Cómo hacer que la escuela actual, concebida hace trescientos años, se transforme en una institución que responda a las necesidades de un mundo globalizado, de unos niños que sobre muchas cosas saben más que nosotros, de un mercado de trabajo flexibilizado cuyas demandas formativas cambian a la velocidad de la luz?
¿Cómo confiar en el sentido de lo que enseñamos si las certezas científicas y la confianza ilustrada en el progreso indefinido del conocimiento están profundamente cuestionadas?
La conectividad y el acceso a las tecnologías son importante, claro. Pero más importante aún eres tú. En ti y en la ayuda y respaldo que obtengas de tu escuela está la clave para el cambio. Crea, innova, busca nuevas soluciones y caminos para educar, convence a tus colegas y contagia con tu energía a otros profesores y directivos. Tenemos el poder de cambiar, es una cuestión de Actitud.
La pelota está en tus manos, ¡Juega!